Cómo escribir un libro (III): Creación de personajes y escenario

Si aun no has leído la primera y la segunda parte de mi guía para principiantes sobre cómo escribir un libro, te recomiendo que lo hagas antes de continuar leyendo esta entrada. Una vez dicho esto, continuaremos por donde lo dejamos. Ya hemos realizado una intensa labor de documentación y elaborado una sinopsis previa que nos servirá de guía para comenzar a escribir nuestra novela.

Pero antes de que enciendas el ordenador y te pongas a escribir, te diré que aun no ha llegado el momento, tu historia todavía se encuentra en pañales. Primero tendrás que enseñarle a gatear, luego a mantenerse en pie, después a dar sus primeros pasos… Y entonces, solo entonces, estará lista para empezar a caminar por sí misma.

Para ser un buen padre o una buena madre de novelas, hay que mimar tu historia y tratarla con cariño. Eso se consigue concretando todos los aspectos posibles antes de comenzar a escribir.A continuación te explicaré cómo llevé a cabo este proceso de concreción con mi libro, de esa forma tendrás una guía sobre la que trabajar, aunque siempre puedes realizar las modificaciones que creas convenientes.

1. Dale vida a tus personajes

Empezando por el sagrado ritual del nombre. Si aun no los has bautizado, este es el momento de hacerlo. Hazlo como si fueran tus propios hijos, elige un nombre con algún significado o que sea especial para ti. Creo firmemente que este es el primer paso a la hora de formar el carácter de los personajes. El nombre es lo primero que el lector conoce de tus personajes y por tanto, constituirá su primera impresión. Utiliza esto a tu favor reforzando la identidad de tu personaje con un nombre afín o haciendo que el lector se haga una idea equivocada sobre su personalidad para después sorprenderlo.

Cuando todos tus personajes estén bautizados, es el momento de darles una identidad propia. Para esto es muy útil elaborar una ficha de cada uno de tus personajes. Puedes utilizar cualquier plantilla que encuentres en internet, pero personalmente te recomiendo esta de Literautas. Existen además numerosas técnicas para lograr personajes auténticos, como por ejemplo la técnica de los tres momentos, que Gabriella Campbell nos explica en su blog.

Algo que funciona muy bien para la construcción de personajes es ponerles cara. Seguramente ya te hayas hecho una imagen en tu cabeza de cómo se ven tus personajes, pero te quedará mucho más claro si tienes un estímulo visual. Por eso te recomiendo que busques fotografías que se asemejen a la visión que tienes de tus personajes. Esto no solo ayudará con el proceso de construcción de su personalidad, sino que también te ayudará a describir con mayor exactitud su apariencia física.

Os dejo un ejemplo de las imágenes que escogí para representar al protagonista y antagonista de mi libro:

*A la izquierda tenemos a Marco, protagonista; y a la derecha, a Lucio, antagonista.

2. Define el lugar donde ocurre la acción

Lo mejor para que comprendáis este paso, es que os explique con todo lujo de detalle qué fue lo que yo hice. La trama de mi novela se desarrolla principalmente en una villa agrícola del sur de Hispania. Ya en la fase de documentación reuní toda la información de la que pude sobre este tipo de explotación agraria tan extendida en el Imperio Romano.

Estudié a fondo varios yacimientos arqueológicos e incluso visité uno de ellos (Villa romana El Ruedo, en Almedinilla, Córdoba). A partir de ese estudio previo, decidí concretar lo máximo posible el aspecto y distribución de la villa en la que vivirían los protagonistas de mi novela. Para ello, elaboré el siguiente plano donde se detalla la ubicación y  decoración de las distintas habitaciones y dependencias de la villa:

documentacion-novela-antigua-roma

Si pensáis que mi nivel de precisión llegó hasta ahí, estáis equivocados. Después de hacer el plano, creé una carpeta donde guardé ejemplos de cómo sería la decoración de cada habitación, incluyendo mosaicos, frescos y/o mobiliario. De esa forma, siempre tendría en mente el escenario por el que se moverían mis personajes.

Así es como imaginé que sería el dormitorio principal de la villa:

*La foto de la derecha muestra un triclinium o comedor romano, obviamente el mobiliario de la habitación no sería el mismo, pero esta foto me sirvió para hacerme una idea de cómo se vería.

Y así se verían, exceptuando los anacronismos, las dependencias más austeras destinadas a los esclavos:

3. Refuerza y amplía lo que sabes sobre la vida cotidiana

Se supone que ya has investigado la vida cotidiana de la época o lugar en el que se desarrolla tu historia (aunque hayas situado la trama en la actualidad, siempre habrá algo sobre lo que tendrás que documentarte). Pero después de redactar la sinopsis, necesitarás concretar otros aspectos que no tuviste en cuenta durante la documentación y es que como ya dije en la primera parte de esta guía, la documentación es una tarea que nunca termina.

En mi caso, tuve que profundizar en temas como el vestuario, la esclavitud, el proceso judicial romano, las persecuciones cristianas, el papel de la mujer en la sociedad, etc. Una vez finalizada la investigación, te recomiendo que sintetices toda la información que has encontrado.

No sé vosotros, pero a mí me resulta más fácil retener la información si esta va acompañada de imágenes o cualquier otro estímulo visual. Por eso suelo hacer esquemas o resaltar extractos del texto con color. Recuerda que siempre puedes complementar lo anterior con fotografías, dibujos, obras de arte, documentales o películas. Como ejemplo aplicado a mi novela, aquí tenéis unas imágenes que describen grosso modo la vestimenta de los hombres y mujeres en la Antigua Roma.

¡Ahora ya estás listo para empezar a escribir!

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